¡Victoria!

¡Victoria!

¡VICTORIA!

No tienes que ser el mejor.
Sólo debes ser tú mismo.

Sólo debes ser real.
Y hablar desde el corazón.
Y saber que tienes el derecho
a ver lo que ves
y pensar lo que piensas,
y sentir lo que sientes,
y desear lo que deseas.

No tienes que ser un éxito
a los ojos del mundo
y no tienes que ser un experto.

Sólo tienes que ofrecer lo que ofreces,
respirar como respiras,
cometer errores y arruinarlo y
aprender a amar tus tropiezos y
decir lo incorrecto y parar
de preocuparte tanto acerca de
impresionar a nadie,
porque al final sólo
tú tienes que vivir contigo mismo,
y el gozo no es regalado si no encontrado
en lo más profundo de tu ser,
para que pueda haber gozo en las caídas
y gozo en cometer errores
y gozo en hacer el ridículo
y gozo en olvidar el gozo
y luego sostenerte a ti mismo mientras te desmoronas
al suelo y lloras
los antiguos sueños.

El gozo es cercanía
con aquel que amas:
Tú.

No tienes que ser el mejor.
No tienes que ganar.

Sólo tienes que recordar
esta intimidad con
el cielo, la cercanía de las
montañas y sentir el calor
del sol en tu rostro
y saber que estás vivo,
y que eres un éxito,
y victorioso,
sin tener que probar
ninguna maldita
cosa.

– Jeff Foster

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