Experiencia K.G.

¡Emanar amor!

Durante las sesiones, vi un gran edificio. A medida que abría una puerta, sentía una sensación de tener permiso para abrir las siguientes. Cada puerta me llevaba al siguiente piso. Cada piso me llevaba al siguiente momento. Lo entendí como una liberación y un derecho a aceptarme más como soy. Ver y a hacer las cosas con más cariño. ¡Emanar amor!